
Había escuchado hablar de esta distorsión de la conducta humana llamada Agarofobia que se interpreta como el temor a los espacios abiertos. Pero nunca pensé que podía ser padecida a tal extremo. El espacio noticioso hoy nos habla de Pam Babcock ¿Por qué? Porque se pasó dos años sentada.... en el inodoro de su casa. Sí, Kory McFarren, su novio, llamó a la policía de la ciudad de Ness, en Kansas y cuando esta llegó se encontró a la mujer que ahora puede quedar inválida. Pam tiene los músculos atrofiados y no puede moverse porque anda pegada a la taza. Lo más terrible es que la piel le ha crecido alrededor del inodoro. El servicio del 911 tuvo que arrancar el asiento de la taza con una palanca. La Policía dice que la mujer llevaba allí sentada en el inodoro unos dos años aproximadamente. McFarren le dijo a la policía que ella tenía miedo salir del baño, ya había perdido la noción del tiempo y en repetidas ocasiones le había respondido "mejor mañana" por lo tanto, le llevaba comida y agua. Esta noticia lejos de darme risa me causa dolor. Cuánto más porque pienso en la situación de ciertas comunidades cristianas que se han quedado sentadas en el inodoro de la tradición. Y no importa lo cerrado que esté, lo incómodo que sea, lo mal que huela, ante la posibilidad de salir de donde están siempre responden como Pam "mejor mañana". A algunas denominaciones cristianas les pasa lo mismo, cuando tratan de moverse, ya es muy tarde, están paraliticas, deformes, sin nervios, sin movimiento. Agarofobia: miedo a los lugares abiertos, miedo a salir del espacio seguro, conjunto de terrores a dejar la dependencia de la seguridad de las 4 paredes. ¡Cuidado Iglesia!
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