| “A ti quien sabes mucho…?” |
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Mensaje 8 de 13 de la serie titulada "TENGO ALGO QUE DECIRTE" por el Mayor Victor Valdes
“A ti quien sabes mucho…?”
“Oirá el sabio y aumentara el saber.” Lucas 7:36a La persona que se considera a si mismo un sabio, pero no tiene la capacidad de oír, creyendo que todo lo sabe, en realidad no es sabio.Isaías 5:21 dice: “!Ay de los sabios en sus propios ojos…”¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos.Saulo de Tarso era un joven judío, que podía presumir de muchas cosas pero sobre todo de su educación
“Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: Circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; En cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
Que mas se podía pedir de este joven, parecía tener el mundo a sus pies. En cuanto al cumplimiento de la ley irreprensible, según lo que el mismo nos dice. Muy parecido al joven rico que parecía tenerlo todo, excepto su propia salvación, o al hombre que habiendo acumulado riquezas, se dijo así mismo, “Alma muchos bienes tienes…” pero esa noche demandaron su alma y todo lo que había acumulado paso a ser de otros.
Esa misma justificación convirtió a Saulo en un muy serio y peligroso perseguidor de la iglesia. Tenía la confianza absoluta de sus líderes quienes le dieron cartas, que le autorizaban a perseguir a los del “camino”.
En su afán de cumplir y hacer cumplir la ley, nunca pensó que ese día, había alguien que tenia “algo que decirle”. La luz inmarcesible del Cristo resucitado, ilumino su rostro haciéndole perder no solo la vista, sino su cabalgadura y ya postrado en tierra escucho un voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿porque me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Creyendo servir al Dios viviente, se encontraba luchando contra El.
Todavía, existen muchos Saulos modernos, cuyos conocimientos y capacidades les llevan mas allá de su propia realidad, justificándose a si mismos y creyendo que nadie les puede decir nada. Escucha la voz de Jesús diciendo: “Yo soy Jesús a quien tú persigues…” deja de luchar con tu intelecto y abre tu oído para atender a su voz. Tu vida puede ser transformada al grado que puedas cambiar tu manera de pensar y decir como Saulo, “Señor que quieres que yo haga? |
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