Las cosas que pasan en este mundo hoy en día nos pueden volver locos. En Japón, según cuenta AFP una mujer desamparada estuvo viviendo durante todo un año sin ser descubierta en el armario del cuarto de un hombre.
La mujer, de 58 años, fue descubierta cuando el dueño del apartamente instaló cámaras de seguridad porque notaba que le faltaba la comida. Ella había incluso trasladado un colchón al armario y además se daba baños periodicamente en la ducha del dueño de la morada.
A veces en nuestra propia vida tenemos pequeños armarios donde no queremos ni revisar a ver quién vive. El resentimiento, la ira, la falsa culpa, el luto irremediable por algo, algún pecado mascota, lo cierto es que nos está robando la comida y se convierten en huéspedes invisibles y peligrosos. Debemos entonces abrir la puerta de par en par y dejar que la luz de Dios nos restaure.