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1. Cuando Jesús camino por esta tierra, encontró una humanidad de duro corazón que con la necesidad un cambio. Y durante su ministerio aquí en la tierra, trato muchas veces de llevar a los seres humanos a ese cambio espiritual, a un verdadero nuevo nacimiento. Sus palabras fueron entonces y son ahora muy claras, si no naces de nuevo no veras el reino de Dios. Juan 3:3 2. La humanidad de aquel entonces solo había tenido a Cristo predicándoles por tres años, la de hoy, lleva alrededor de 2,000 años, y todavía sigue con el mismo corazón duro que la de aquel entonces con la necesidad de un cambio - LA NECESIDAD DE UN CAMBIO (tomar o poner una cosa por otra)
A. El Nuevo Nacimiento No Es Un Concepto Intelectual (idea de un pensamiento). 2 Corintios 5:17 17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. El nuevo nacimiento, no sucede en la carne sino en el espíritu, en el corazón del ser humano. Es aquí donde esta el problema, porque lo físico se puede ver en la carne, pero lo espiritual no se puede ver sino que solo en lo espiritual se entiende. 1 Corintios 2:14 -Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura; y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. Cuando verdaderamente sucede un cambio en nosotros en nuestro corazón en el interior entonces el Espíritu de Dios nos da confirmación, prueba y evidencia a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios y que somos nuevas criaturas en el. Romanos 8:16 -16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Muchos pueden decir con sus labios que han nacido de nuevo, pero el nacimiento de nuevo no es una idea de un pensamiento de la mente, no es tampoco tener una religión nueva. El nuevo nacimiento provoca un cambio. Este cambio es fácil de entender, los deseos de antes, las actitudes de antes, dejan de ser, y ahora nace en nosotros nuevos deseos, nuevas actitudes, nuevos sentimientos. Lo triste para Jesús hace 2,000 años y lo triste para el hoy, es que muchos son los que con sus labios lo confiesan Señor, pero sus corazones están muy lejos de un verdadero cambio. Mateo 15:8 - Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. B. El Cambio Viene De Adentro. Podemos predicar de un reino todo lo que queramos, podemos insistir en tener muchas cosas exteriores y hasta aprender a confesar muchas cosas con nuestras bocas, pero si no ha habido un cambio genuino, aquel que nace de adentro, el cual no es enseñado, sino uno que se vuelve parte de nuestra naturaleza, no ha habido un verdadero nuevo nacimiento. Simplemente tenemos religión, unos ideales, unas reglas, pero nada mas fuera de ahí. Jesús es el único que puede cambiarte, el único que puede hacer de ti una persona nueva; él vino precisamente para eso, para hacer lo que anunció el profeta Ezequiel hace muchos años: "Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra." Ezequiel 36:26-27 Se trata de una transformación interior, de un cambio profundo que quitará la raíz de la mayoría de tus problemas personales. Es una vida nueva inspirada por el Espíritu de Dios. Muchos hemos encontrado en Jesús la oportunidad que buscábamos. Jesús nos enseña a valorar las cosas en su justa medida y nos libera de las cargas que nos agobian. ¿Quieres disfrutar de una vida nueva con Jesús? Empieza invocando su nombre. Este momento es tan bueno como cualquier otro ¿Por qué esperar? Cuanto antes mejor. Habla con Jesús como lo harías con un amigo. Confiésale tus pecados, cuéntale tus fracasos. Dile que le recibes como tu Salvador personal y que confías en su poder transformador para cambiar tu vida. La Biblia afirma que al aceptar a Jesús con sinceridad de corazón tendrás nueva vida: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." 2 Corintios 5:17
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Los hijos de Israel habían hecho cosas malas y Dios hizo que sean derrotados por los Madianitas por siete años. Cuando los madianitas vinieron destruyeron todo incluyendo todos los rebaños de ovejas y animales que los israelíes tenían. Por eso fueron a esconderse. Se escondieron en guaridas, en cuevas y en las montañas. Se estaban escondiendo del enemigo. Eran cobardes. Un día Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar. Lo estaba haciendo para esconderlo de los Madianitas y escondeser el . Jueces 6:11 Luego un ángel se le apareció y le dijo una cosa asombrosa: el Señor está contigo, varón esforzado y valiente. Jueces 6:12 Dios lo llamo un soldado valiente Gedeón significa “Cantero”, “Leñador” o “Uno que Corta”, implicando quizás un vencedor. Dios Estaba buscando el potencial de Gedeón, que podría sacar, si solamente confiaba en Dios. Dios es así. Como esta congregación que Dios no dicho que va hacer de este lugar un hospital que el va traer de todas partes de la ciudad y decimos como Gedeón ah Señor si somos muy poco y yo no se mucho, no estoy preparado para ese trabajo. Pero Dios no dice como le dijo a Gedeón Ve con esta tu fuerza, no te envió yo (Jueces 6:14) Ciertamente yo estoy contigo (Jueces 6:16) Cuando el Espíritu de Dios consigue un lugar en nosotros podemos hacer cosas poderosas. Cuando Dios consigue un lugar en nosotros, podemos estar parados para tocar la trompeta de la verdad y para hacer grandes cosas. Con 300 hombres Gedeón venció un ejército que era como 600 veces más grande. Lo que necesitamos es tener una actitud como el misionero David Livinstone en África que oro a Dios esta oración: “OH Jesús, te ruego que ahora me llenes de tu amor y me aceptes y me uses un poco para tu gloria”. Dios te llama hoy para usarte un poco para su gloria.
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2 Corintios 3:16-17 - Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitara, 17 Porque el Señor es el espíritu; y donde esta el Espíritu del Señor allí hay libertad. Esta es una declaración preciosa para el pueblo de Dios de parte del apóstol Pablo hermano; donde esta el Espíritu de Dios, allí hay libertad. Y es en nombre de esa libertad que quiero compartir con Ud. Esta noche este pasaje de la Escritura. Así que, ¿Qué le parece si antes de iniciar, oramos al Dios Padre? Y damos gracias por el privilegio de poder participar de su Palabra. Orar……. I. Déjeme darle algunas referencias del contexto de este pasaje, Pablo esta escribiendo a la Iglesia de Corinto, para reafirmar su llamado, pues Ud. Recordara que había muchos que negaban que el fuera un apóstol, pues no había conocido a Jesús de forma personal; y muchos trataban de persuadir a la Iglesia de Corinto de que la doctrina de Pablo no era la correcta; sino la de ellos. ¿Quienes eran estos?, judío-cristinos que se aferraban a que para ser cristiano se tenía que cumplir con la Ley, la del Antiguo pacto. Cosas como bautizarse, ¡si!, pero había que hacerse la circuncisión. Obedecer a Cristo ¡Si!, pero había que seguir también la Ley. II. Así que en esta segunda carta, en especial este capitulo 3, Pablo establece el carácter de su ministerio, además del comportamiento que la Iglesia debía tener en este Nuevo Pacto. III. Vamos a leer el versículo 16 del Cáp.3 de 2 Corintios; pero cuando se conviertan al Señor,(Cristo); el velo se quitara. A. El Velo, este dividía el lugar santo, donde el sacerdote oraba para interceder por el pueblo de Israel; y el Lugar Santísimo, donde habitaba la presencia de Dios -
a. Lo que indicaba que los hombres no tenían libertad para estar en la presencia de Dios -
b. El hombre no podía aspirar a estar en el lugar santísimo, no podía aspirar a estar en la morada de Dios a causa de su condición; el pecado que moraba en la humanidad. -
c. El lugar santísimo estaba severamente restringido; solo el sumo sacerdote podía entrar una sola vez al año para representar al pueblo, siempre y cuando llevara consigo la sangre del sacrificio expiatorio. B. Nadie podía quitar el velo -
a. Dentro se hallaba el arca del pacto, allí habitaba Jehová -
b. Pero Cristo realizo esta obra maravillosa, el rasgo el velo, pues su sacrificio, su sangre derramada en la cruz fue propicia, idónea una sola vez y para siempre -
c. Su cuerpo representaba el velo, su cuerpo que fue rasgado en el momento de su muerte <<Mateo 27:50-51, Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entrego el espíritu. 51 Y he aquí, el velo del templo se rasgo en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron.">> C. Ahora todo creyente tiene libertad para entrar al lugar santísimo por la sangre de Jesucristo (Heb. 10-19-20). IV. Versículo 17 " Porque el Señor es el Espíritu, y donde esta el Espíritu del Señor, allí hay libertad." A. Aclaremos algo, para que haya libertad, se requieren de ciertas condiciones: -
a. Primero, aceptar que Cristo es el Hijo de Dios, nuestro Salvador -
b. Segundo, que su Espíritu Santo ha hecho la obra de regeneración y mora en nosotros -
c. Lo que significa que es preciso ser un creyente fiel y constante, espiritual como los 7 diáconos que nombraron los apóstoles para servir la mesa en el templo hch.4; solo de esta forma hay libertad B. Déjeme hacerle una pregunta; ¿A que clase de libertad se refiere Pablo? Pues de la respuesta depende que utilicemos de manera correcta esta maravillosa declaración: -
a. Pablo se refiere a la libertad en Cristo, a ser liberado de la condenación y la esclavitud de pecado (Rom 6:6) -
b. A la libertad del dominio en que Satanás nos tenia, libertad completa hermano Hch. 26:18 Para que abran sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mi, perdón de pecados y herencia entre los santificados. -
c. La verdadera libertad inicia con la unión del creyente con Cristo., la verdadera libertad, de la que Pablo habla, es la que se mantiene en la continua presencia del Espíritu Santo, libertad en obediencia. C. Hermano, amigo, para esto es la libertad de la que habla Pablo, no para hacer lo que queremos, sino lo que debemos hacer Rom 6:18-23 Esta libertad no debe ser usada para ocultar concupiscencia, es para servir a Cristo (1Ts 1:19) para servir al prójimo (1Cor 9:19) para andar en un continuo camino de justicia. Ahora somos libres, pero a la vez esclavos de Cristo (Rom 1:1) 1Cor 7:22/ Fil. 1:1 V. Además hermano, esta libertad de la que habla Pablo, se refiere a libertad particular, para cada persona, no para un grupo en general, es libertad para estar en obediencia y en la presencia de Dios. No saquemos de contexto este pasaje, Ud. ¿Ha escuchado a gente que dice? En esa iglesia hay libertad porque permiten que se haga de todo; porque tienen tal o cual instrumento, declaraciones como, ahí si se siente la libertad del Espíritu Santo. Hermano no importa cual sea su denominación, o la manera en que Ud. Alaba a Dios. Si Ud. Ha sido liberado del pecado, si se ha despojado del viejo hombre, del pecado que le acedía, de toda carga que le permita seguir a Cristo, el autor y consumador de la fe; entonces permítame felicitarle, ahora Ud. Esta listo para utilizar la libertad que da Cristo a su vida, ha sido liberado de la esclavitud y puede servir a su único dueño y Señor. Porque el señor es el Espíritu, y donde esta el Espíritu, allí hay libertad, ¿Es Cristo el centro de tu vida? ¿Esta Cristo a cargo de tu voluntad? ¿Ya no vives tú, sino El? Entonces eres libre, entonces ahora serás transformado de gloria en gloria en la misma imagen, como por el espíritu del Señor. Gracias a Jesucristo, Señor nuestro, porque hemos sido liberados del poder de Satanás, porque hemos sido perdonados de todo pecado, ya no estamos bajo la Ley, ahora podemos entender como usar nuestra libertad en el nuevo pacto que fue hecho para ti y para mi, ahora Cristo es el objeto de tu alma, y puedes servirle libremente, de manera agradable y perfecta. Que la paz de nuestro Señor le acompañe hermano, y lo espero la próxima semana. |  | Imprimir sin gráficos | | Autor: Víctor Gerardo Solórzano |
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Hacia una calor increíble aquel lunes cuando decidí bajar de mi oficina pastoral e ir directo a la maquina de sodas que esta cerca de la fuente de agua de la Iglesia. No se si por las efectivas campañas publicitarias o por la casi deshidratación, buscaba desesperadamente un billete en mi cartera para comprar la dichosa lata de refresco que estaba próxima en la fila de despacho. Mentalmente me hacia la imagen del rico sabor acaramelado bajándome por la garganta seguido por ese sonidito de “ahhh!” que desde pequeños nos han prohibido. Abrí con mis llaves el portón y con el alma detrás de mi, corrí hasta el “traga billetes” y le empuje la valiosa esfinge de Washington que se “trago” en un santiamén. Como cuando un ciego lee con sus manos, presione el botón que ya me había memorizado. Pasaron dos segundos y nada. Presione de nuevo. Nada. La ansiedad que iba en aumento me confundía. Me repetía a mi mismo “busca otra cosa” y finalmente presione otro botón, y ¿saben que?, no paso absolutamente nada. En ese momento comprendí por que algunas personas se molestan con las maquinas de sodas y se desahogan con ellas. No los culpo, la muy malcriada me dejo con sed y sin el ultimo billete que tenia encima. Ese día tuve que pegarme a la fuente de agua. Que difícil es cuando uno da esperando algo a cambio y no recibe nada. En algunos casos es como si nos desinflaran el corazón, en otros sentimos esa cosa que se llama decepción. La Biblia nos enseña que la naturaleza de Dios esta orientada a dar aun cuando no reciba algo a cambio. Sin embargo, esto no significa que Dios no espera nada de nosotros. Enumeremos algunas cosas que Dios espera de nosotros: Dios espera que sepamos recibir y apreciar sus bendiciones. Cualquier regalo que una madre le da a su hijo jamás ira por encima del regalo de la vida. Así que después del nacimiento, es la madre quien debería recibir obsequios constantes y no a la inversa. Juan 3:16, nos expresa que “de tal manera amo Dios al mundo que nos ha dado a su único Hijo...” Este es un hecho que no podemos eludir. Dios ha tomado la iniciativa al darnos lo mas valioso de si. Sin embargo como pasa con las madres, se ha convertido en una rutina que nada tiene que ver con la gratitud del mas grande de los regalos. Dios espera mas de nosotros. Es increíble la cantidad de personas que se tienen por poca cosa y mucho menos aspiran al crecimiento de su relación e intimidad con Dios. Miren por ejemplo el milagro que Jesús efectúa al alimentar a cinco mil hombres (Lucas 9:10-17). Una de las frases de mas impacto esta en el verso 13, “el les dijo: ustedes [los apóstoles] denles de comer”. Ellos se miraron unos a otros, pensando que Jesús se había vuelto loco. Y de hecho no era locura, sino esperanza. Jesús creía que la fe de ellos podía mucho mas. Pero ellos no lo creyeron así. Limitarnos es negar lo que Dios puede hacer a través de nosotros. Si Dios nos dice que le demos de comer a 5 mil personas es por que El sabe que puedes hacerlo. Dios espera que lo imites. Si la naturaleza de Dios es dar, la nuestra debe buscar lo mismo. Dios da lo mejor de si, por lo tanto espera que hagamos igualmente. No hagamos como el personaje de la parábola de los talentos (el talento era una moneda), que escondió la moneda en lugar de multiplicarlo. Cuando llego su Señor lo avergonzó frente a los demás. Cuando no imitamos a Dios en su entrega corremos el riesgo de la tacañería. Jesús dijo: “cuidense de toda avaricia; por que la vida no depende de poseer muchas cosas” (Lucas 12:15). En eso consiste la mayordomía cristiana. Significa que cada uno de nosotros seremos invitados a participar masiva y completamente en la misión de la Iglesia desde todas las maneras existentes. Para lograr lo que queremos hacer, tenemos que sacrificarnos y aprender a dar de nuestros talentos, de nuestro tiempo y de nuestros tesoros. No desinflemos el animo de la Iglesia ni tampoco pienses que lo tuyo es muy poca cosa. Dios espera que sepas recibir sus dones, Dios espera mas de ti y que lo imites como una forma de decirle “gracias” por sus bondades. Amen. |  | Imprimir sin gráficos | | Autor: Richard Rojas |
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La apostasía que viene Tanto el apóstol Pablo como el apóstol Pedro advierten acerca de la apostasía que sobrevendrá en los postreros tiempos. Ambos nos dan claras señales que es preciso tener en cuenta porque ellas se están empezando a cumplir ante nuestros ojos. 2ª Tesalonicenses 2:3. Aquí el apóstol está hablando acerca de la venida de nuestro Señor Jesucristo. En la época en que Pablo escribió esta epístola, parecía muy inminente la venida del Señor, y muchos estaban vendiendo sus posesiones y dejando sus trabajos. Muchos estaban haciendo los preparativos porque ya venía el Señor. El mismo Pablo lo había anunciado en la primera epístola a esta misma iglesia, pero aquí, al ver Pablo las medidas que los hermanos estaban tomando, él les hace una advertencia, y es lo que leemos aquí en el versículo 3: "Nadie os engañe en ninguna manera, porque no vendrá sin que antes -no vendrá el Señor, se refiere- ... sin que antes venga la apostasía y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición". ¿Qué vendrá antes de que el Señor regrese? La apostasía. Y luego también, más o menos en el mismo tiempo, muy cerca del tiempo de la apostasía, y como una culminación de la apostasía, precisamente, ¿qué más se va a manifestar? Al final del versículo 3 lo dice: "el hombre de pecado, el hijo de perdición". Más abajo dice en el versículo 8 y 9 dice "aquel inicuo" ¿Quién es ese? Ese es el anticristo. Por tanto, no nos extrañemos que estemos comenzando a ver la apostasía, porque ella es la antesala del regreso de nuestro Señor Jesucristo. En este ambiente que tenemos aquí, en esta reunión preciosa, parece muy fuera de lugar hablar de la apostasía, porque nosotros de verdad hemos sido beneficiados, hemos sido bendecidos; nosotros hemos sido traídos a la casa de Dios, al monte de Sion, donde Dios habita. A nosotros nos pueden sonar muy raras estas palabras. La apostasía... ¿de qué apostasía me habla, si estamos mirando al Señor? ¿Si estamos postrándonos delante de él? ¿Si estamos contemplando a Jesús? ¿Si estamos adorándole? ¿Si el Espíritu Santo nos ha llenado? ¿Si el amor se está manifestando? ¿Si la gloria del Señor ha descendido? ¿de qué apostasía me habla? Parece un tema extraño en este ambiente. Sin embargo, no lo es, si miramos el mundo cristiano de hoy en día. La cristiandad está comenzando a vivir los días de la apostasía. En 2ª a Timoteo, capítulo 3, se nos muestra en qué va a consistir o en qué está consistiendo esta apostasía de los postreros días: "También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos". La palabra 'peligrosos' se puede traducir también como 'trabajados'. Tiempos trabajados. Tiempos donde hay que esforzarse. Tiempos cansadores. Los postreros tiempos para los cristianos serán tiempos de agotamiento, en que parece que hay un gran peso sobre el corazón que impide caminar con agilidad, con prestancia. Tiempos trabajados, porque cuesta mantener la fe, porque el gozo de la salvación pareciera que rápidamente se pierde, porque cuesta caminar en santidad, porque el ambiente está corrompido, porque el pecado ha sobreabundado. Los cristianos de los postreros días deben saber esto: por causa de la apostasía, el amor de muchos se enfriará y será difícil caminar. Son tiempos peligrosos, agobiantes. Intelectualmente desarrollados En el versículo 2 se comienza a explicar por qué serán tiempos trabajados o peligrosos. Veamos el verso 2: "Porque habrá hombres amadores de sí mismos". Amadores de sí mismos... ¿Se ha encontrado usted por casualidad con alguno de éstos? Ellos son idólatras, y el principal fetiche en su idolatría son ellos mismos. Ellos tienen un altar en su corazón donde se inclinan ante su propia figura. Luego dice: "avaros". En otra versión dice así: "Amadores de sí mismos y del dinero". En vez de 'avaros' dice 'y del dinero'. ¿Conoce a alguno de éstos usted? ¿Hombres amadores del dinero? Puede que tengan mucho dinero, pero no se conforman con lo que tienen. Ellos nunca se conforman con lo que tienen, y lo que tienen lo guardan bajo siete llaves para que no se los toquen. Ellos no tienen paz; no hallan descanso. En cada persona que se topan por la calle, ellos ven a un posible ladrón. Cada persona que toca a su puerta es para ellos alguien que viene a pedirles dinero. Ellos buscan en los bancos cuál está dando más interés, cómo amasar una nueva fortuna, cómo hacer nuevos negocios. "Amadores de sí mismos y del dinero". El dinero como un ídolo. También dice que son vanagloriosos. Vanagloriosos, que buscan el aplauso, que buscan aparecer ante los demás. Ellos no aceptan sufrir, les gusta el placer, aman gozar de los deleites del pecado. "Hombres soberbios", dice luego. "Soberbios". Éstos no se inclinan ante nadie. Los soberbios son altivos, orgullosos; son duros. Su corazón es más duro que la piedra, es como el pedernal, como el diamante. Tocarlos a ellos es como rasguñar un vidrio. Se mantienen siempre muy erguidos aunque la vida los golpee. Pueden estar derrotados, pero siguen siendo soberbios. Pueden estar al borde de la muerte, pero siguen en su soberbia. Esos son los hombres de los postreros días, tanto los vanagloriosos como los soberbios. Luego dice más abajo: "implacables ... crueles, aborrecedores de lo bueno". Si nosotros tuviéramos que hacer un resumen en qué se parecen todos estos hombres que aquí se describen, podríamos decir que son personas intelectualmente desarrolladas, autosuficientes, personas exitosas, personas que tienen una mente muy fuerte, muy hábil. Ellos pueden ser intelectuales, ellos conocen las ciencias, ellos se han levantado a sí mismos, han alcanzado altas etapas en los estudios. Son hombres fuertes intelectualmente. Ellos consideran que la fe es vana. Ellos creen que un hombre se basta a sí mismo, no necesita a Dios, si es que Dios existiera. Y como algunos dicen: "Como no existe... ¿de qué nos preocupamos?". Ellos han llenado los colegios, las Universidades. Nuestros jóvenes están siendo víctimas de su incredulidad, de su altivez, de su soberbia, de su vanagloria, de su ateísmo, de su humanismo. Nuestros jóvenes, nuestros niños, están recibiendo la semilla de muerte en sus mentes. Están siendo conducidos por filosofías extrañas, huecas sutilezas: la Nueva Era, el humanismo, las filosofías orientales. ¡Tantas extrañas y huecas sutilezas que se han levantado en este postrer tiempo! ¡Oh, es una pesada carga sobrellevarlos a ellos! Para un hijo de Dios, es un trabajo pesado soportar la miopía de su vista, su corazón entenebrecido, su mirada extraviada. Ellos son impíos. Se burlan de los que creen, de los que esperan en Dios. Ellos son los burladores que dicen: "Desde el principio de la Creación las cosas han sido igual. ¿Dónde está la promesa de su advenimiento?" -refiriéndose a Cristo. Ellos se ríen, se burlan. Ellos tienen teorías para explicar todas las cosas. Y las que no las pueden explicar, con su vana palabrería envuelven a los incautos para hacer parecer que sus teorías son válidas, que sus demostraciones están comprobadas, que sus asertos son correctos. ¡Oh, la vanamente llamada ciencia, que ha vuelto engreídos a los hombres, como si sus principios fueran irrefutables! Ellos son adoradores de la ciencia.
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